Reflexiones estivales para complicarme un poco la vida (6) o De mi amigo, el cariño, Gareth Bale y Elena Valenciano....

Hoy he hablado con un amigo, un amigo que debe de ser amigo desde hace mucho tiempo porque apenas tengo recuerdos en los que él no aparezca. El caso es que mi amigo es el único español que va a trabajar mañana. Es un tipo curioso este amigo mío, ganaba una pasta y mando todo a hacer puñetas, se fue una temporada a Lamu y luego a Pipa (no se a qué se debe su querencia a instalarse en sitios de dos sílabas), cuando se canso de Hippear (¡Toma palabro!) volvió. La crisis y la apatía se nos había instalado por aquí y tardó un poco más de lo habitual en encontrar nuevo curro, ahora ya lo tiene, es el español que va a trabajar el viernes y está contento. No se muy bien qué hace, pero va de tarjetas, internet, pago seguro; el de ahora, porque antes compraba y vendía divisas en la mesa de tesorería de un banco.

 

Gana menos que hace una década, pero también gasta menos que hace una década. Hoy he hablado con él de eso. Le he llamado porque me voy unos días a Londres y necesitaba que me pasara algunos contactos. El también estuvo por allí (dos sílabas) y conoce aquello mejor que yo y eso. El caso es que hemos acabado hablando de pasta y gasto y no parece preocupado por ganar menos. Antes, Sevi, (Es de esos que todavía me llama así) tenía que ir todos los días a trabajar a la calle Montalbán, ahora esto que hago lo puedo hacer desde Dakar (dos sílabas). Si no pudiera pagarme mi vida en Madrid me iría a otro lado"

 

He pasado la festiva mañana de la Paloma con todo lo que eso supone a un madrileño (nada para mi) escribiendo un artículo que me piden de un periódico económico. Quieren saber el atractivo de los fichajes de este verano, pero no desde un punto de vista deportivo, sino desde el potencial que tiene la explotación de sus derechos de imagen. Yo se que es agosto y no hay periodista que se precie con ganas de currar en estos días, yo se que apelando a mi ego de experto en la materia lo que busca es que le rellene el periódico. Pero también se que estoy en una edad difícil donde cualquier gesto de cariño, aunque sea interesado, lo valoro y, claro, me paso la mañana de la Paloma escribiendo el artículo, gratis, claro.

 

El periodista adulador me pide mi opinión en cuanto al hipotético fichaje de Gareth Bale por el Real Madrid. Intenta condicionar mi opinión, y yo me dejo claro, supongamos, me dice,  que se pasa 10 temporadas en el Real Madrid y que juega 70 partidos por temporada (¡una barbaridad!), si el Madrid paga los 100 millones de euros que parece que va a pagar nos sale que cada partido que juegue le va a salir a casi 150.000 € más el sueldo y las primas. ¿Es eso una buena o una mala inversión? Le digo que eso es una valoración deportiva que a mi no me corresponde, pero que la explotación de sus derechos de imagen es escalable. No creo que sepa que quiero decir con eso, pero me dice, “claro ya, escríbeme algo anda”.

 

Elena Valenciano pasa su verano en Altea y parece que desde allí ha escrito algo en Facebook pidiendo explicaciones a Rajoy. Nada nuevo, lo nuevo está en de esta entrada se han hecho eco (¡Jesús, que mal escribo, necesito un gin tonic!) la mayoría de los periódicos llevándolo a sus portadas según un tuit de @CesarCalderon.

 

 

 

Y no se muy bien que tiene que ver las cuatro cosas, pero como Steve Jobs contó tres historias, yo he contado cuatro, me queda encontrar la conexión entre la deslocalización de mi amigo, trabajar gratis cuando los tíos necesitamos cariño, la escalabilidad de la explotación de los derechos de imagen de Gareth Bale y el uso de las Redes Sociales de Elena Valenciano.

 

Salud y mañana me voy a Londres, si queréis algo….

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